Dictadura, democracia y sociedad civil

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Publicado domingo, 25 de março de 2012 as 08:25, por: cdb

Dictadura, democracia y sociedad civilYa hace varios años que la información respecto de lo que fueron las actuaciones de ciertas empresas transnacionales en lo que tiene que ver con uno de los esquemas represivos más brutales de la historia latinoamericana, en función de la delación y connivencia con las torturas y desapariciones de sus trabajadores, está dispuesta en el archivo de la memoria colectiva, y de los tribunales penales.

Amílcar Salas Oroño (*)

I
En el principal acto realizado en Buenos Aires a propósito de cumplirse 36 años del golpe militar de 1976 se leyó un documento elaborado por más de veinte organizaciones bajo el lema “Los grupos económicos también fueron la dictadura, juicio y castigo ya!”. La referencia a los grupos económicos y, en un sentido más amplio, a la sociedad civil en general no es un detalle.

Ya hace varios años que la información respecto de lo que fueron las actuaciones de ciertas empresas transnacionales en lo que tiene que ver con uno de los esquemas represivos más brutales de la historia latinoamericana, en función de la delación y connivencia con las torturas y desapariciones de sus trabajadores, está dispuesta en el archivo de la memoria colectiva, y de los tribunales penales. Pero de un tiempo a esta parte, y sobre todo con lo que cada día se va conociendo mejor respecto del esquema y plan sistemático de apropiación de bebés – y lo que fue la participación de ciudadanos comunes e instituciones de diverso tipo-, se van replanteando algunas caracterizaciones respecto de lo fue la sociedad civil durante la dictadura. No es un detalle, ver algunos sectores sociales en la dictadura.

II
Con el transcurrir de las décadas, por diversos motivos, Argentina se ha convertido en un ejemplo respecto de lucha contra la impunidad; así lo atestiguan diferentes reconocimientos en distintos lugares del mundo: las madres de Plaza de Mayo, las Abuelas, los HIJOS y un importante número de organizaciones de derechos humanos son una referencia de sentida legitimidad.

No sólo porque han sabido encontrar las fórmulas precisas, como movimientos, para que los poderes públicos habiliten y dispongan los medios suficientes para iniciar las puniciones, con el dramatismo que el ejercicio de autoexpocisión supone: como no sucede en casi ningún país, hoy hay 273 personas están condenadas por delitos de lesa humanidad cometidos durante el Terrorismo de Estado –43 con condena firme; hay 875 personas procesadas; en la Argentina en este momento hay 15 juicios orales se están llevando a cabo en los que se juzgan delitos cometidos contra 460 víctimas. Ese mismo ejemplo de las Madres, de la Abuelas, de los HIJOS también ha ganado otro territorio: el de los imaginarios colectivos; ya no hay lugar ni espacio social, en el plano para nada secundario de los lenguajes circulantes, para “teorías de los dos demonios” o interpretaciones semejantes.

III
El kirchnerismo ha sido fundamental al respecto de varias cuestiones, pero sobre todo en lo que hace a la construcción de la memoria histórica del país. Terminó con las trabas legales que impedían los juicios y dispuso que las informaciones, los archivos, los documentos fueran puestos a disposición, además de reconocer y pedir disculpas como Estado por la actuación represiva. Pero tan importante como estas medidas, a las que habría que agregar una serie de gestos de suma relevancia, quizás un aspecto fundamental haya sido el generar las condiciones para que, en esos mismos juicios, se presentaran los testigos.

La participación de la sociedad no se da exclusivamente en las manifestaciones públicas: en democracia también hay una infinita presencia ciudadana en las audiencias, los testimonios judiciales y ámbitos similares. Son peregrinajes, en este caso, muy dolorosos y a la vez muy nobles. Movimientos de una sociedad civil que lucha, todavía, por diferenciarse de lo que fueron partes de si misma en otros momentos de la historia.

(*) Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe (UBA)